domingo, 24 de enero de 2016

DIEZ PILARES DEL SISTEMA EDUCATIVO POLACO


DIEZ PILARES DEL SISTEMA EDUCATIVO POLACO
Con un tamaño similar al de España, pero una economía mucho más pobre, Polonia se ha convertido en el último milagro educativo. Las reformas llevadas a cabo por el Gobierno en 1999 han logrado que, pese a la poca inversión dedicada a educación, Polonia se sitúe entre los diez primeros países de las pruebas PISA. Te explicamos algunas de las características de este sistema educativo que pueden contribuir a explicar su éxito.

DIEZ PILARES DEL SISTEMA EDUCATIVO POLACO
1. La educación es gratuita y obligatoria de los 6 a los 18 años. Pero de los 16 a los 18 puede ser parcial. Es decir, a partir del segundo ciclo de Secundaria, la formación puede ser presencial en centros educativos privados o públicos, en clases organizadas fuera de los centros docentes, siempre que estén acreditadas, o mediante una preparación y formación profesional en centros de trabajo.
2. Los alumnos deciden a los 15 años el itinerario a seguir. Uno de los grandes cambios que introdujo la reforma de 1999, a la que se achaca el éxito del sistema educativo polaco y el escaso fracaso escolar, es introducir un nuevo modelo donde se dedica seis años a la educación primaria y se suma un año a la Secundaria, que queda partida en dos ciclos. En este modelo 6+3+3, los alumnos cursan un “año 0” previo de preescolar, que permite nivelarlos a la hora de acceder a la escuela, seis años de Primaria, tres años de Secundaria básica o gimnazjum, y otros tres de la rama que elijan de Secundaria superior, donde pueden elegir entre el liceo general, el liceo especializado, la escuela técnica o la formación profesional. Es así como la elección de itinerario se retrasa hasta los 15 años.
3. Hay evaluaciones externas. A lo largo de su vida escolar los alumnos tienen que hacer frente a tres evaluaciones nacionales estandarizadas, aquí conocidas como reválidas. Los exámenes, que sirven para controlar la aplicación de los estándares curriculares y el nivel de las escuelas y los alumnos, tienen lugar al final de cada etapa educativa. El de Primaria se realiza a los 13 años y es meramente informativo; tras el primer ciclo de Secundaria o gimnazjum (15 años) se realiza otra reválida, que sirve para acceder a las escuelas de secundaria superior, y al final de la secundaria superior los estudiantes se examinan de la matura, la prueba de acceso a la universidad.
4. El currículo prima el estudio de la lengua, las matemáticas y las ciencias. Estas son las asignaturas a las que más tiempo dedican los profesores en Secundaria. Además, también se fomenta el desarrollo de habilidades y competencias transversales, así como la experimentación, la investigación científica, la resolución de problemas, el razonamiento y la colaboración. Asimismo se concede gran importancia al aprendizaje de las lenguas extranjeras, que se aprenden de manera obligatoria desde Primaria.
5. Los centros gozan de autonomía. El Gobierno fija un marco curricular, pero son las escuelas las que deciden los contenidos que van a impartir y el enfoque y las metodologías que van a utilizar para hacerlo. Los directores tienen competencias para contratar al profesorado y al personal no docente, así como atribuciones para conceder complementos salariales, fijar normas de disciplina o supervisar la labor del profesorado.
6. Los profesores tienen libertad para desarrollar su estilo de enseñanza. Se valora que los docentes apliquen las metodologías que crean necesarias para atender las necesidades de sus alumnos y cumplir con los objetivos que establece el sistema: que los alumnos adquieran conocimientos, desarrollen competencias y formen su carácter.
7. La educación está descentralizada. La gestión y administración de los centros escolares depende de los municipios y los distritos, lo que hace que las comunidades locales tengan más peso en la educación. La formación y evaluación de los docentes recae sobre los gobiernos provinciales. Mientras que el Gobierno central se encarga de establecer el marco educativo y de controlar que los centros apliquen el currículo y las metodologías correctamente.
8. El sueldo de los docentes es bajo, pero tienen incentivos. El salario de los docentes en Polonia está muy por debajo de la media de la OCDE y del sueldo medio del país, por lo que se dice que es una profesión totalmente vocacional. Sin embargo, en 2007, el Gobierno introdujo un nuevo sistema de incentivos que además de sumar a los salarios las horas y la antigüedad, tienen en cuenta aspectos como las tareas que se exigen a los maestros, el tiempo que les llevan, los resultados, su formación o los resultados del centro educativo.
9. Se imparten menos horas de clase. El número de horas de enseñanza al año en Primaria es menos de 600, y en Secundaria, menos de 500. Cifras que están muy por debajo de la media de la OCDE, con unas 704 horas anuales. Sin embargo, en preescolar los docentes trabajan unas 148 horas más de la media, de lo que podría deducirse que en Polonia se da mucha importancia a la educación temprana.
10. Existe una cultura del esfuerzo muy marcada. Herencia del antiguo sistema comunista, el trabajo y el esfuerzo son actitudes muy valoradas. También la responsabilidad y los valores civiles, como la solidaridad, la democracia, la tolerancia o la libertad, que se fomentan desde el propio currículo.

Articulo publicado por: #aulaPlaneta



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