- 1. Estudiar siempre a la misma hora y en el mismo lugar. Fijar una hora determinada para estudiar ayudará a tus hijos a consolidar su hábito, mientras que hacerlo en el mismo lugar, favorecerá su concentración. El sitio de estudio, además, debe estar bien iluminado y ventilado, mantenerse alejado de distracciones y contar con una silla y una mesa adecuadas, donde el alumno pueda estudiar correctamente.
- 2. Estudiar todos los días. Es importante dedicar un tiempo al estudio cada día entre semana. Este hábito ayudará a tus hijos a fijar sus conocimientos, y evitará situaciones como el atracón del día después antes de un examen.
- 3. Planificarse. Antes de comenzar a estudiar, es importante que revisen las tareas que hay que hacer y los contenidos que van a repasar, y que pongan orden. ¿Qué van a hacer primero? ¿Qué dejarán para el final?
- 4. Establecer una hora. Ellos mismos deben fijarse una hora para ponerse a estudiar, y no esperar a que tú se lo digas. Lo habitual es hacerlo después de la merienda y antes de jugar o ver la televisión. No obstante, lo mejor es ser flexible y dejarles que ellos elijan cuál es el momento que más se ajusta a sus necesidades y preferencias.
- 5. Dedicar en torno a una hora al estudio. Si tus hijos están en Primaria, no deben dedicar más de 50 minutos a realizar sus tareas y estudiar. En cambio, si están en Secundaria, lo habitual es que dediquen entre media hora y una hora a las tareas, y de tres cuartos a una hora para estudiar.
- 6. Hacer más de una actividad. Realizar ejercicios y actividades ayudará a tus hijos a comprobar y consolidar lo estudiado. Especialmente a la hora de repasar antes de un examen.
- 7. Hacer una pequeña pausa entre actividad y actividad. Sobre todo en las más complejas. En cambio, durante el tiempo dedicado al estudio, deben perseverar al menos durante 45 minutos sentados para no perder la concentración.
- 8. Comenzar a estudiar por lo difícil, y acabar por lo fácil. Lo ideal es abordar primero las actividades o contenidos de dificultad media. Después, cuando su nivel de concentración esté en su punto más álgido, pasar a lo más difícil, y dejar lo más fácil para el final, cuando ya están cansados.
domingo, 5 de abril de 2015
OCHO REGLAS BASICAS PARA CONSOLIDAR LOS HABITOS DE ESTUDIO
sábado, 4 de abril de 2015
viernes, 3 de abril de 2015
Día Mundial del Libro Infantil y Juvenil - 2 de Abril.
2 de abril, un año más celebramos el Día Mundial del Libro Infantil y Juvenil, fecha en la que se conmemora el nacimiento de Hans Christian Andersen (1805-1875). Esta iniciativa pretende incidir en la importancia de inculcar el hábito lector desde los primeros años de edad y reivindicar el papel del libro infantil y juvenil en este objetivo.
Pero, ¿cómo podemos los padres contribuir a aumentar el gusto por la lectura de nuestros hijos?
Nos recomiendan 10 fáciles medidas para fomentar que los niños lean y su desarrollo del lenguaje sea el mejor posible:
Organizarse
La desorganización puede estar reñida con la lectura. Por eso los pediatras recuerdan que es importante ayudar a los niños a organizar su tiempo y su biblioteca.
Ser constantes
Todos los días hay que reservar un tiempo para leer, en momentos relajados y con buena disposición para ello.
Pedir consejo
Es importante pedir consejo en el colegio, las bibliotecas y las librerías sobre los libros más adecuados para cada niño y cada edad.
Escuchar
En las preguntas de los niños y los adolescentes está la clave para aprender sobre sus gustos y motivaciones.
Estimular y alentar
Cualquier situación puede proporcionar motivos para llegar a los libros. Por ello recomiendan dejar siempre libros al alcance de los niños.
Dar ejemplo
Las personas adultas son un modelo de lectura para niños y jóvenes, que muchas veces los imitan; es importante leer delante de ellos.
Respetar
Los niños tienen derecho a elegir. Hay que estar pendientes de sus gustos y de cómo evolucionan.
Proponer, no imponer
Es mejor sugerir que imponer. Hay que tratar evitar la lectura como una obligación.
Acompañar
El apoyo de la familia es necesario en todas las edades. No conviene dejar a los niños solos cuando aparentemente saben leer.
Compartir
El hábito de la lectura se contagia leyendo junto a otros niños.











